
Las chullpas: la arquitectura andina que inspira nuestro nombre
Las chullpas fueron torres funerarias preincaicas que expresaban permanencia y conexión espiritual. Contamos por qué inspiran la filosofía de CHULLPA.
Por Fernando Zegarra
La neuroarquitectura estudia cómo los espacios influyen en nuestro cerebro y emociones. Te explicamos sus principios y cómo aplicarlos al diseñar tu casa.
Por Junior W. Oyarce Guevara · Arquitecto fundador

Pasamos la mayor parte de nuestra vida dentro de edificios. Sin embargo, rara vez nos preguntamos cómo esos espacios afectan lo que sentimos, cómo descansamos o cuán concentrados estamos. La neuroarquitectura se ocupa precisamente de eso.
La neuroarquitectura une los conocimientos de la neurociencia con la práctica arquitectónica. Su punto de partida es simple: el espacio no es neutro. La luz, la altura de un techo, los materiales o la presencia de vegetación generan respuestas en nuestro cuerpo y en nuestro estado de ánimo.
En 2003 se fundó en San Diego la Academy of Neuroscience for Architecture (ANFA), que impulsó la investigación formal en este campo. Desde entonces, distintos estudios han explorado, por ejemplo, cómo los techos altos favorecen el pensamiento abierto y creativo, o cómo el contacto visual con la naturaleza ayuda a reducir el estrés.
Aplicar la neuroarquitectura no significa encarecer un proyecto. Significa tomar cada decisión con conciencia de su efecto sobre las personas. Es la diferencia entre construir metros cuadrados y crear calidad de vida.
Cuéntanos qué quieres construir. Te escuchamos y te orientamos sobre los siguientes pasos, sin compromiso.